Un ejemplo que las
iglesias chilenas debieran seguir
La Iglesia
Evangélica Luterana de Chile se manifiesta por el amor y la
vida
Pastor Luis Álvarez, Presidente de la
Iglesia Evangélica Luterana de Chile
En una
reunión realizada con el Movimiento de Integración y
Liberación Homosexual, Movilh, el presidente de la
Iglesia Evangélica Luterana de Chile (IELCH), pastor
Luis Álvarez, enfatizó el respaldo de dicha Iglesia al
Acuerdo de Vida en Pareja, así como su compromiso de
otorgar una visión favorable y positiva desde el punto de
vista cristiano al Proyecto de Ley que Establece Medidas
contra la Discriminación.
La voz de la
Iglesia Luterana chilena demuestra que no todas las iglesias
se oponen a la norma, como lo han pretendido hacer creer
otras iglesias.
Cabe recordar
que, a pesar de los antagonismos que las dividen y hasta
enfrentan en lo cotidiano, una importante facción de
iglesias chilenas, mayormente conocidas por su
fundamentalismo y ultraconservadurismo, firmaron un
documento titulado
Carta Acerca de Valores Fundamentales, mediante el cual
dichas otras iglesias pretenden influir en los poderes del
Estado para que se rechace la ley contra la discriminación
que se votará el martes 8 de noviembre en el Senado de la
República, olvidando lo que enseña el Evangelio: amor,
inclusión, misericordia, acogida, apoyo, ayuda, lo que han
trasformado en odio, exclusión, condena, discriminación,
amor al dinero, autocomplacencia.
En la reunión
celebrada con el Movilh, el pastor luterano aportó con tres
muy interesantes documentos, en los cuales la Iglesia
Luterana aborda la realidad de las minorías sexuales.
Uno de los
documentos se titula
Matrimonio, Familia y Sexualidad Humana, aprobado en el
año 2007 por la Federación Luterana Mundial, en el que se
invita “a las iglesias miembros a que reconozcan diferentes
maneras de modelar y asumir responsabilidades en la familia,
el matrimonio y otras relaciones, y a no convertir en
absolutas determinadas formas que se dan en un contexto como
si fueran las únicas moralmente aceptables.” Asimismo, se
aconseja “considerar los pertinentes resultados científicos
para comprender la sexualidad humana en general y más
concretamente la homosexualidad”, así como “diferenciar las
cuestiones de sexo (biológicas) de las cuestiones de género
(expresión cultural de lo biológico)” y analizar “en qué
medida puede decirse que vivir una relación responsable y
estable con otra persona del mismo sexo está en conformidad
o no con los valores bíblicos.”
En el
documento titulado
Hablemos de Sexualidad se señala que “la orientación
sexual de la personal, como tal, no es la causa de sus
problemas emocionales. Sin embargo, el no poder aceptarse a
sí mismo como homosexual o lesbiana, y el no ser aceptado
por la familia y la sociedad como tal, puede contribuir a
tales problemas.” Se añade en dicho documento que la
“homosexualidad parece ser parte de la creación de Dios.
Debe ser afirmada y vivida de acuerdo a las mismas normas de
la heterosexualidad. No es un pecado, aunque puede corromper
por el pecado de la misma manera que la heterosexualidad.”
El tercer
documento es una
respuesta del obispo Siegfried Sander a la
Carta Acerca de Valores Fundamentales, antes señalada.
En su carta llama a distinguir entre “convicciones
cristianas”, “prejuicios arraigados” y “posturas dogmáticas
cupulares eclesiásticas” y critica con argumentos cada uno
de los puntos de la carta enviada por las iglesias
conservadoras a los tres poderes del Estado para expresar su
rechazo a las uniones civiles y al aborto terapéutico.
Obviamente,
estos documentos son de una relevancia y trascendencia tales
que no pueden ser obviados, razón por la cual los publicamos
aquí, para beneficio de todas las personas que deseen tener
un punto de vista más equilibrado y concordante con la
realidad cotidiana en cuanto a estos temas de vital
importancia.
Ante estos
documentos, el Movilh declaró que “estos documentos
son de una gran trascendencia para un debate teológico
desprejuiciado y con altura de miras sobre derechos humanos
y diversidad sexual, por lo que invitamos a todas las
personas a leerlos.”